domingo, diciembre 25, 2005

Las caras de la Navidad

Amanda mira al suelo. Nunca alza la vista. Sigue atenta a su tía quien arrodillada le pide que levante el pie para ponerle una de las sandalias. "Sí, le queda bien, mira. ¿Cierto Amanda que te queda bien?".

La niña apenas suelta un sí, nerviosa y tímida, o tal vez sorprendida por el regalo que le trajeron. ¿Te gustaron Amanda?, preguntamos varios a coro. Entonces, la pequeña levanta la cabeza y entrega un sí con una sonrisa que no olvidaré más.

Es una de las caras más lindas que he visto en esta Navidad. Imposible no emocionarse. Amanda tiene 13 años, pero parece una niña de 9. Es pequeña y desgarbada, pero hoy su corazón está contento.

Amanda no tiene hogar y pasa las noches en las calles que rodean La Vega, entre montones de basura y olores poco agradables. Ella es una más de los niños que deambulan tratando de conseguir comida. Los mismos que en el día hacen malabarismo en los semáforos, o que juegan bajo los puentes del Mapocho, o que, siendo más grandes, encuentran en la delincuencia una forma de seguir viviendo, y en el alcohol una vía para olvidarse de que su hogar se llama miseria.

Sin embargo, estos cientos, quizás miles, de hombres y mujeres, ancianos y niños, tienen en la calle eso que nos falta a nosotros a diario: una palabra de agradecimiento y una forma alegre de ver la vida.

Eso es lo que salimos a buscar anoche, un grupo de ignacianos y amigos, con las ganas de darle a nuestra Navidad un sentido que olvidamos entre tanta comida y ragalos.

Y lo encontramos en Amanda y también en don Segundo.

En la calle Placer, en el barrio Franklin, don Segundo nos pide disculpas por todo. Quiere cruzar la calle, pero apenas puede moverse. Su pierna y brazo derecho no le responden. El alcohol, la soledad, el hambre en el que vive le impiden razonar con normalidad. Aún así recuerda que nació el 14 de marzo de 1964, pero se sorprende casi hasta las lágrimas al escuchar que tiene apenas 41 años.

Es joven, pero su aspecto es de un viejo despojado por las circunstancias de la vida. Acepta el café, el pan y nos pide cigarros. Ahí, balbuceando apenas, cuenta que le dice papá y tíos a los demás hombres que llegan a pasar la noche a junto a la línea del tren, entre maleza y basura, acompañados sólo por perros callejeros, inmundos pero fieles amigos en la soledad.

Segundo nos da un apretón de manos y pide perdón por no poder pararse, por no hablar bien, por no decir mi nombre con claridad. Yo le pido disculpas a él por tener que irme, y me dice "no soy Dios para perdonar". Es cierto, pero en sus ojos está su paz, y en su rostro eso que llamamos Navidad.

Felicidades a todos los que vienen a leer a este lugar!!!

  • Fuera de juego
    Sólo agregar que, tal como bien escribió mi hermano, vivir esta experiencia "no tiene precio"
  • 15 Comentarios:

    Blogger eat-desserts dijo...

    Felicidades a ti también.

    No me dejo de sorprender con que las cosas no son tan desesperanzadoras como nos parecen en estos días. Me alegro que le busques un sentido humanitario a la Navidad...a veces echo de menos verle el rostro a la gente agradecida con nuestra labor.

    un abrazo
    Vale

    25/12/05 15:46  
    Blogger danieLa® dijo...

    Mientras en el mundo siga habiendo gente de buen corazón, qué más da que esta fecha poco a poco se esté transformando en la fiesta del consumismo.

    Ayer lo decía el padre en la misa del gallo, hay tanta gente viviendo una vida tan distinta en las calles, que siempre podemos hacer algo por ellos.

    Claro, da un poco de impotencia, sabemos que acompañamos a unos pocos, pero quedan tantos a los quisiéramos llegar y no podemos. Aún así, creo que el ver la cara de alegría de esas personas, no se compra ni con todo el oro del mundo.

    Felicitaciones, no sabes cuanto me alegra conocer gente con el corazón tan grande.

    Besos!

    25/12/05 22:05  
    Blogger Carly dijo...

    que tierno...creo que el mejor regalo que recibiste fue la sonrisa de Amanda y las gracias de Don Segundo.

    Yo hace mucho tiempo que no salgo a la calle pero es una experiencia que no se olvida (y qye deberíamos hacer todos de vez en cuando).

    Un gran abrazo y una feliz (y muy merecida) navidad

    25/12/05 22:23  
    Blogger Padawan dijo...

    y bue,

    las ganas siempren han estado. como buenos chilenos, solo nos hace falta un poco de inicitaiva y tenacidad.

    a juntar fuerzas, q al menos la próxima navidad la hacemos de nuevo.

    seeu!

    padawan.

    25/12/05 22:29  
    Blogger Verónica Reyes Serra dijo...

    Recuerdo cuando saliamos con mis amigos
    del san Ignacio y con mi grupo scout a
    los desayunos fraternos. Era maravilloso
    despertar a esas personas con un café calentito
    y con un pan.
    No hay mejor regalo que la sonrisa que te pueden
    entregar.
    Lindo post, Felipe. Me trajo recuerdos... me
    dio nostalgia.

    Un abrazo.

    26/12/05 03:25  
    Blogger ¬DonKaoss ® dijo...

    apreciado amigo Hincha, mis deseos de amor y paz junto a los suyos en esta navidad, espero prontamente brindemos por esta nueva excusa.
    Un abrazo.

    26/12/05 09:37  
    Blogger Carly dijo...

    oye..na que ver con el tema pero la otra vez me dejaste un comment que decía "supongo que no eres de la católica?"...
    que tiene!?...sí, soy de la católica...o quieres que te cachetee?...

    (jeje)

    Toda esta parafernalia era para avisarte que estás linkeado ;)

    26/12/05 11:27  
    Blogger El Hincha dijo...

    Carly, me refería a la universidad, a la casa de estudios... jajajajaja, no hay drama en que seas de la uc, no todos somos perfectos!

    Gracias por el link, tú ya eres parte de la barra brava, ¿traes las antorchas?

    26/12/05 14:08  
    Blogger Don Chere® dijo...

    Ufff...dura realidad la que describes y lindo lo que haces con tus compañeros de colegio..muchas veces uno en la calidez de la casa y lo rico de la comida no piensa en las cosas que estan pasando otros en ese minuto..te lo digo xq para navidad yo por lo menos no lo pense.

    Saludos.-

    26/12/05 19:17  
    Blogger Srta. Lee dijo...

    Qué historia más bonita... notable y bella iniciativa tuya y de tus amigos.

    Abrazos :)

    27/12/05 13:27  
    Blogger Carly dijo...

    y te respondo: sí, de las dos católicas, la universidad donde estudié y del equipo de fútbol (pero la verdad es que no soy tan fanática era por molestar...jeje, me gusta el fútbol en general)

    Cariños! y gracias por agregarme a tu blog.

    pd: las antornachas las dejé en la entradita

    27/12/05 22:24  
    Blogger Peligro dijo...

    uf... maestro don hincha. Lindas palabras, y que buena navidad tuviste. Te dedico unas sinceras felicitaciones por tu gesto. Y espero que año nuevo lo pases mejor :D

    28/12/05 15:09  
    Blogger BUKANERO dijo...

    Tu navidad fue la mejor del mundo......

    29/12/05 10:12  
    Anonymous karina dijo...

    q triste lo de esa niña
    cuando lo lei fue asi como super emotivo ,pensar q tenia 13 y parecia una niña de 9 o 10 años como yo .
    ojala q sigan asiendo eso en cada navidad porq es super lindo


    salu2 feli


    kari .

    29/12/05 18:11  
    Anonymous Anónimo dijo...

    Eso que escribiste es muy emotivo,pero, que hacer si yo llevo 4 navidades en casa de mi abuelita con 2 cachos de pan y mi abuelito en coma. Yo tambien tengo 13 años pero me siento como si tuviera 7 porque solo en mis pocos peluches encuentro consuelo y las tristes caras de mi poca familia me lo roban.
    una chiiqui rota de tristeza escribiendo desde un ordenador de un ciber cafe.... se me acabó el tiempo...........os quiero

    11/11/06 09:16  

    Publicar un comentario

    << Home