miércoles, julio 13, 2005

Yo quería ser astronauta

Junto con ser futbolista, mi mayor sueño cuando niño era pilotar el Challenger hasta más allá del cielo color azul para visitar las estrellas y los planetas rojos con anillos y ver cosas extrañas como enormes naves espaciales con seres extraterrestres.

En mis sueños volaba cuando la pelota quedaba de lado y jugaba con mi Challenger de plástico que tenía la bandera de Estados Unidos y abría sus dos compuertas superiores para poder sacar un brazo mecánico con el que yo atacaba a los malos.

Mi Challenger venía con un avión tipo comercial que lo transportaba encima (algó así), así que yo creía que en cualquier avión se podía llegar al espacio, pero que sólo en un transbordador se podía ganar a los marcianos.

Challenger/Columbia/Discovery
Mi Challenger tenía mucha vida y varias veces llegó a la Luna y a Marte, a pesar de que yo era consciente que un día de 1986 que no recuerdo bien, mirando la televisión, lo vi despedazarse y convirtirse en una gigantesca bola de humo blanco que subía por el cielo sin llegar a conocer las estrellas.

No cumplía todavía los cinco años, pero entendí bien lo que pasó.

Algunos varios años más tarde, cuando tuve mi primer computador lo primero que hice fue imprimir una foto del Challenger que saqué de la Encarta '97 y la llevé a mi colegio para mostrarla en una disertación. Mi Challenger de plástico se perdió, o tal vez se rompió en alguna misión contra alienígenas que ya no recuerdo, desapareciendo para siempre como el verdadero.

Yo admiro a los astronautas

El 1 de febrero de 2003, sábado si mal no recuerdo, tenía turno en Emol. Era mi práctica, pero me tomaba muy en serio esto de ser periodista. Había seguido con especial atención la misión del Columbia y había escrito varias notas desde su despegue.

Ese día un cable noticioso me dio la primera alerta: "NASA perdió contacto con transbordador Columbia". Las imágenes de televisión no tardaron en llegar. Ahora no era una bola de humo blanco, sino bolas de fuego cayendo sobre Florida y Texas.

La ilusión de niño se había roto otra vez, pero ahora no había espacio para la pena. Había que trabajar rápido, así que en ese mismo día, con la Fran y Claudio, realizamos una de las mejores coberturas de que tenga memoria, ya que nos vimos bajo presión y logramos publicar un especial que recuerdo con cariño.

Desde ese día, y ya con el traje de explorador espacial en el baúl de los recuerdos, cambié mi sueño por una admiración por aquellos que se exponen a riesgos incalculables por visitar las estrellas.

Hablé recién con Klaus von Storch, nuestro representante chileno con título de astronauta, y el tipo me decía: "No habría esperado otra cosa de la NASA que lo que veremos hoy, la reanudación de los vuelos espaciales. Es algo que tenía que pasar. Me parece que es un paso muy importante, pensando en la Luna y Marte".

Hoy sale al espacio el Discovery y estoy algo ansioso por lo que será el despegue, la puesta en órbita, la misión en sí, y, cómo no, el regreso. Mis sueños de niño van con esa nave.

2 Comentarios:

Blogger Ma®ía Pastora dijo...

Síii yo también quería, después bajé un poco y quería ser piloto jijij y ahora periodista jaujau

19/7/05 17:47  
Blogger Verónica Reyes Serra dijo...

La primera vez que entré a su blog, leí este post pero no dejé ningún comentario. Ahora que lo vuelvo a leer, entiendo muchas cosas. Ojalá me des permiso para copiarlo o me lo envíes. Es hermoso, yo lo quiero. Cariños x 1000!

1/8/05 05:41  

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